El primer proceso para automatizar debe combinar trabajo repetitivo, datos accesibles y un resultado que puedas medir. Evalúa también la gravedad de los errores y el esfuerzo de integración. Una tarea acotada con revisión humana permite aprender, demostrar valor y preparar la siguiente implementación con menos incertidumbre.

Parte del trabajo cotidiano

Pide a cada área que identifique tareas que repite todas las semanas: clasificar documentos, consolidar reportes, responder consultas o actualizar registros. Para cada una, describe el inicio, los insumos y el resultado. Una idea como “automatizar operaciones” es demasiado amplia para estimar esfuerzo o definir éxito.

Mide volumen y fricción

Registra ejecuciones, minutos por caso y personas involucradas. Identifica esperas y reprocesos: a veces el problema principal es conseguir una aprobación o completar información, no redactar el documento. Usa datos operativos para distinguir una molestia ocasional de una carga que justifique inversión.

Revisa si los insumos están disponibles

El diagnóstico publicado por Eigen señala que solo el 7% de las empresas tiene datos completamente listos para IA. Antes de elegir un proceso, verifica acceso, formatos, responsables y permisos. Si los documentos cambian de estructura a diario o están repartidos sin control, incluye ese trabajo de preparación en el proyecto.

Asigna puntajes con el equipo

Como herramienta propuesta, evalúa de 1 a 5 el volumen, la repetición de reglas, la disponibilidad de datos y la facilidad de medir resultados. Registra por separado el esfuerzo técnico y el costo del error. Los puntajes organizan la conversación; no sustituyen el juicio de quienes conocen la operación.

Selecciona un piloto pequeño

Elige una parte del proceso que pueda observarse de principio a fin. Por ejemplo, preparar un borrador de reporte con revisión del responsable antes de distribuirlo. Define qué casos entran al piloto y qué excepciones siguen en el circuito habitual. Así puedes comparar resultados sin cambiar toda el área simultáneamente.

Decide con evidencia propia

Compara tiempo, calidad y carga de revisión con la situación inicial. Un piloto exitoso deja un procedimiento claro y un responsable, además de una herramienta. Si buscas ordenar las oportunidades entre varias áreas, Eigen puede ayudarte con un diagnóstico y una priorización de implementación.